
En el marco de las políticas de vinculación con el medio socioproductivo, la Decana de la Facultad de Ciencias Económicas, Jurídicas y Sociales (FCEJS) de la Universidad Nacional de Salta (UNSa), Esp. Teodelina Zuviría, participó de una visita técnica al Proyecto Rincón, operado por la compañía Rio Tinto en San Antonio de los Cobres. La jornada tuvo como eje central profundizar en la articulación interinstitucional entre la UNSa, la Universidad Católica de Salta (UCASAL) y la Universidad Provincial de Administración, Tecnología y Oficios (UPATECO).

El propósito de este encuentro fue analizar de primera mano el impacto que la industria minera genera en la provincia, específicamente en términos de generación de empleo, proyección social y sustentabilidad ambiental. Durante la visita, se evaluaron futuras ofertas de formación académica que respondan a las nuevas demandas del potencial minero regional.

Nuestra Decana destacó la relevancia de que la universidad pública mantenga un contacto estrecho con la realidad del territorio: “No queremos estar desconectados de lo que está pasando a nivel provincial y de lo que pasa en los sectores productivos de nuestra provincia”. Asimismo, subrayó la importancia de trascender el análisis teórico para comprender la dinámica sectorial: “A veces uno sabe de números, mira indicadores, pero no tiene ese contacto en territorio tan cercano”.

Autoridades que participaron de la visita: Gustavo Carrizo, Sec. De Minería de la Provincia de Salta; Mg. Miguel Nina, Rector de la UNSa; Carlos Morello, Rector de la UPATECO; Estanislao Villanueva, Vicerrector de Extension e Integracion Universitaria (UCASAL) y la Dra. Carolina Sanchez, Directora del IDEMIS (UCASAL).
Sobre el Proyecto Rincón
El Proyecto Rincón, adquirido por Rio Tinto por un valor de 825 millones de dólares, representa un activo estratégico en el "triángulo del litio" para la transición energética mundial. Actualmente, el proyecto avanza en la construcción de una planta de procesamiento de carbonato de litio grado batería con una capacidad inicial de 3.000 toneladas anuales, empleando tecnología de extracción directa (DLE), la cual permite mayores niveles de recuperación y una de las huellas de carbono más bajas de la industria.
Este desarrollo se asienta sobre una superficie de 30.000 hectáreas en el Salar del Rincón y proyecta una expansión a escala comercial que podría alcanzar las 50.000 toneladas anuales en los próximos años.






